En el Moradillo, como se advierte en la imagen, cada ramita termina con una espina por punta. A su vez, salen alternadamente espinas menores que llevan hojas, en un ángulo casi perfecto de 90 grados.
En el Moradillo, la hoja es simple, alterna y brevemente peciolada, como se observa en la imagen.
En medio de la hoja, se distingue claramente una suerte de nervadura central. La hoja es coriácea, de tal manera que si se la pliega sobre sí misma, en lugar de doblarse, se quiebra.
Aquí se nota claramente la forma de palita, que por lo general ostentan las hojas jóvenes.
También es de notar el pecíolo, corto y ligeramente amarillo, que une la hoja con la rama.
Contraria a la imagen anterior, en esta la hoja termina en punta aguda, no en punta roma como la otra. Otra prueba más del capricho con el que el Moradillo forja sus hojas.
¿No se semeja la primera a una paleta, y la segunda a una punta de flecha roma y gastada?