Aquí se observa la cabezuela o aroma del Garabato, de la cual luego brotan los pétalos de su delicada flor.
Aquí se echa de ver la cabezuela o aroma del Garabato ya pronta a cuajarse en flor. De cada protuberancia ya asoma un futuro pétalo. He aquí el atributo por el cual es más fácil identificar el Garabato de entre otras especies: sus espinas con forma de uña de gato.
Se observan juntas la espina y la flor del Garabato. La flor comparte con la del Espinillo la forma y el tamaño, pero no el color. La flor del Garabato es blanca amarillenta, en tanto que la flor del Espinillo es de un amarillo intenso y definido.