Estos cotiledones tienen días de brotados.
Son en extremo vulnerables. Aun una gota de lluvia los puede tronchar y derribar por tierra.
Manjar para cuises y otros roedores, sólo unos pocos han de sobrevivir y convertirse en un árbol adulto.
Entre Garabatos y Espinillos en flor, este Barba de Tigre empieza a abrir sus flores menudas, cual diminutas estrellas.
La delicada y femenina fragilidad de la flor contrasta con la agudas y recias espinas.
Esta fotografía macro nos abisma en el exquisito mundo interior de la flor, que, con sus escuetos 3 mm., no sería visible sin la tecnología del lente.
Otra ficha informativa adicional de la especie, Colletia spinosissima, cortesía del Museo Botánico, de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Universidad Nacional de Córdoba.